El retrato, la nostalgia, y lo público. Una entrevista con Culeybo, artista residente en Espacio Cabeza

Sebastián Gutiérrez, mejor conocido como Culeybo, el apodo con el que su familia lo bautizó de pequeño, con su práctica pictórica explora la relación de lo personal, lo público y lo deseable. La entrevista comienza en uno de los salones de exposición de Espacio Cabeza, por un instante convertido en estudio y taller del artista, que al momento de la grabación, realizaba su residencia artística con el espacio independiente. Las reflexiones de lo personal y lo íntimo surgen del interés que el artista puertorriqueño siempre ha mostrado por el retrato y materiales táctiles como el óleo y objetos inusuales o “vintage”.

"Parque Manantial" (2026) por Culeybo. Vista general en Espacio Cabeza.

Previo a convertirse en artista de tiempo completo, Culeybo trabajó como diseñador de interiores en Texas. Una de las actividades principales que el artista rememora es el trabajo intensivo con la tapicería, empapelado de paredes y superficies. Al trabajar para una firma de diseño de interiores, la censura de la propia expresión individual y la priorización del trabajo para los clientes o el público, es decir, los otros, representó una barrera a superar al inicio de su carrera artística. El juego con el retrato, la censura, y su experiencia con la costura y la tapicería fueron elementos cruciales para el desarrollo de su obra. “El medio en el que trabajé censuró [mi trabajo] y motivó el tema que quería iniciar a trabajar en ese momento. Esto fue cuando empecé a hacer una serie que se llamaba “Inner Beauty”, una serie de retratos interactivos táctiles que cuando los miras de cerca se pueden ver el interior o las facciones de la persona del retrato.” Al momento de trabajar en esta serie, Culeybo estaba dejando de trabajar como trabajador sexual en Puerto Rico, experiencia que informó su obra tanto como su experiencia con el diseño. El trabajo sexual convierte la vida privada, nos dice el artista, en una forma de vida pública, dirigiendo al artista a acercarse a temas de la vida privada, la identidad, el género, lo cuir y la sexualidad. Sin embargo, para el artista no es sólo la dualidad de lo privado y lo público que es muy visible en su obra, sino que va de la mano de otra dualidad: la comodidad y la incomodidad. “Como diseñador de interiores comencé a involucrarme en espacios y residencias privadas donde la gente reside–comenzó a importarme mucho la funcionalidad y la comodidad. […] era un trabajo en el que tenía que ser extremadamente considerado y empático, donde hay un proceso de estudio de las dinámicas del hogar.”

De la serie "Inner Beauty" por Culeybo. Foto cortesía del artista.

Una de las grandes fuentes de inspiración para Culeybo, relacionado con el género, son las mujeres. La madre del artista fue madre soltera, cuya crianza influenció su interés visual. “Me encanta la curiosidad y me encanta el poder que tiene la mujer. No sé si sea algo correcto de decir, pero pienso que son mucho más importantes que los hombres. Cuando empecé a trabajar con otras sex workers y me empecé a relacionar mucho más con drag queens, el aspecto de la showgirl y del entretenimiento con la mujer al centro me pareció bien bonito. Me gusta integrar ese mundo del entretenimiento donde está bien combinar los extremos de la elegancia con la vulgaridad o lo ‘asqueroso’.”

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El artista trabaja principalmente en series, pensando en explorar micro-temas extrapolando lo absurdo a través de técnicas de dibujo que el artista utiliza para tatuajes y de la caricatura, que según nos explica, sirve para explorar un micro-tema y llevarlo al extremo. Uno de los temas “super absurdos” que el artista desarrolló en una serie es “Los perri-dientes”. La palabra “perri-dientes” nos cuenta el artista que podría estar en un diccionario urbano puertorriqueño, que surge de una campaña realizada por la marca Pedigree de comida de perro alrededor del 2010. En los espectaculares de gran formato se mostraban perros con cajas que parecían dientes, haciendo alusión a que si la gente no compraba sus croquetas, los dientes de sus perros caerían. Al coordinarse con un tiempo donde la gente empezó a realizarse procedimientos cosméticos dentales –muchas veces mal realizados–, coloquialmente se decía que esta gente tenía “perri-dientes”. En respuesta a este fenómeno, Culeybo realizó una serie de treinta y dos dientes de madera gigantes, cada uno con un retrato de un perro en rabioso, con un relieve de resina simulando una sonrisa. El perro, rabioso. La boca de una persona, riendo. Una yuxtaposición donde el artista cuestiona el motivo por el cual nos exponemos a procedimientos quirúrgicos. “Era como que toda esta cuestión de señalar la popularidad de este trabajo dental, referente a la importancia de la vanidad en la cultura popular hoy día versus la importancia de la salud bucal – la salud es importante, pero también me preguntaba cuál es la función real de los dientes. ¿Los dientes son para masticar o si son para sonreír o si son para los dos? O ¿cuál, cuál es la jerarquía de la función del diente?”

De la serie "Perri-dientes" por Culeybo. Foto cortesía del artista.

Durante su residencia en Guadalajara con Espacio Cabeza, Culeybo retoma la nostalgia y elementos de su infancia para problematizar el turismo y la gentrificación, que afectan a economías basadas en el turismo como lo es México y su natal Puerto Rico. “Cuando vine a trabajar de residencia ahora mismo en Espacio Cabeza, me pareció potente trabajar en un tema relacionado a eso. En Puerto Rico ahora mismo hay un proceso de deforestación, de escasez de agua y de desgaste de la infraestructura crítica como acueductos, impactando en el desvanecimiento de espacios públicos.”

A través de intervenir pinturas al óleo “vintage” con toboganes acuáticos de colores chillones, el artista reconsidera momentos felices de su infancia que paradójicamente son parte de procesos globales y complejos de desplazamiento de gente local y de valor. “Me da nostalgia pensar que cuando era pequeño, en los noventa, mi familia y yo íbamos a parques acuáticos. Es gracioso tener nostalgia de algo que en sí es ecológicamente problemático, porque es un parque que malgasta agua. Para que existan los parques acuáticos, el área en el que se construyen pasa por un proceso de deforestación enorme. [Los parques acuáticos] no tienen un aspecto negativo desde el ojo público, pero me hace pensar que extraño estos parques de cuando yo era pequeño porque ahora simplemente no tengo agua y no tengo parque y no tengo árbol, algo que asocio con un estilo de vida bien individualista.”

Para enfatizar aún más el aspecto de la gentrificación, la intención era precisamente encontrar obras de arte anónimas en mercados de segunda mano. El artista interviene con toboganes acuáticos los paisajes de estas obras que describe como clichés, rurales, montañas, pero principalmente lejanos, que tristemente podrían haber dejado de existir gracias a procesos de urbanización. Culeybo hace una alegoría potente y dolorosa, al dejar en evidencia que los espacios que en nuestra infancia nos causaban gran emoción, son en realidad una manifestación de procesos de despojo que no son espacios neutrales de recreación, sino que convierten zonas enteras en lugares exclusivos de consumo. La exposición "Parque Manantial" estará abierta al público en Espacio Cabeza hasta el 7 de noviembre 2026.

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